Contradicciones



El hombre es un lobo para el hombre. Las oportunidades de dinero son cada vez mayores o cada vez más escasas si ese día empezaste desayunando un vaso medio lleno o medio vacío de leche con cereales. O de muesli con horchata. O de serrín con agua.

De nuestro impulso nace el dinero. Sentados sin hacer nada no ganaremos nada. Sentados sin hacer nada es como imaginaremos las mejores ideas. Sentados sin hacer nada al menos no se puede fallar, pues nada se ha intentado.

La fortuna es para los intrépidos pero el cementerio está lleno de cobardes. Yo no quiero dinero sino independencia económica para disfrutar de mi tiempo. Para eso necesito dinero: dinero para comprar mi propio tiempo.

Soy un hombre libre esclavo de mis necesidades, de mis caprichos, de mis vicios. Soy esclavo del recibo de la luz, del agua, del gas, de las visitas al Mercadona. Sólo quiero no tener que hacer nada y tenerlo todo, aunque tenga que trabajar toda la vida para no necesitar nada.

Sólo son pequeñas contradicciones.